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domingo, 1 de julio de 2012

El protagonismo del expectador

Hace unos días asistí a una conferencia acerca del bullying, algo considerado por algunos una moda y por otros como un antiguo y eterno comportamiento escolar. Lo cierto es que aprendí que  en el bullying existen tres actores: el agresor, el agredido y el expectador. Tanto el agresor como el agredido, son personas que tienen alguna debilidad e inseguridad interior; en el caso del primero causadas por el ambiente violento, agresivo y sin límites en el que vive; y en el caso del segundo, por una baja autoestima y una necesidad de ser aceptado socialmente. Una forma de detener esta seguidilla de agresiones depende del tercer actor, el expectador.

El protagonismo del expectador se inicia por acción o inacción ante lo que se presenta a su vista. Puede evitar, prevenir y detender la agresión, puede cambiar la actitud del agresor y del agredido y puede intervenir positivamente. Pero, por qué no lo hace? por temor a represalias, porque no quiere problemas, o lo que es peor porque se ha insensibilizado y es indiferente al tema, el riesgo es que a la larga es muy probable que tome parte del lado agresor.

Mi reflexión a este punto es que así como se presenta esta escena en el bullying, en nuestra sociedad donde la mayoría de nosotros somos expectadores en muchas situaciones, lo vemos y vivimos diariamente. Vemos a muchas personas faltar el respeto, rompiendo normas e inclusive incumpliendo la ley pero no nos atrevemos a ser protagonistas del cambio. Alguna vez han visto cómo una persona lanza un desperdicio en la calle?, alguna vez vieron cómo un conductor falta a una norma al estacionarse en un lugar restringido o a un chofer de combi parar en un lugar que no es paradero y  obligar al pasajero a bajar?, alguna vez vieron cómo un niño le falta el respeto a otro?, alguna vez ...?, ... y en cuántas de estas situaciones tomaron acción para evitarlas, prevenirlas o detenerlas?.

Como expectadores - la mayoría de nosotros - tenemos en nuestras manos el poder de ser protagonistas, de intervenir activamente en aquellas situaciones que, al igual que en el bullying, hay un agresor y un agredido. Con esta reflexión espero estar contribuyendo en algo y de esta manera ser un expectador con un poco más de protagonismo en el cambio.